Monday, June 28, 2010

Reece sobre Orwell

El artículo no es nada del otro mundo, pero me hizo reir precisamente acá:

Los perros son la policía de la granja, los corderos repiten todo lo que les dice el cerdo dictador… no es por molestar, así escribió Orwell, no es mi culpa...

En realidad son ovejas, pero quedémonos con la gracia. No se me había producido esta asociación de ideas, las restricciones en la venta de alcohol con Animal Farm, tal vez en parte porque en el mundo más terrorífico de 1984 sí hay alcohol, bajo la forma de una ginebra estatal asquerosa de casi obligada consumición. Orwell, eso sí, era elocuente en su desprecio hacia los "bebedores de zumos de frutas" y demás fauna que siguen tan campantes en la Inglaterra actual como en ese entonces:

"One sometimes gets the impression that the mere words 'Socialism' and 'Communism' draw towards them with magnetic force every fruit-juice drinker, nudist, sandal-wearer, sex-maniac, Quaker, 'Nature Cure' quack, pacifist, and feminist in England."

Bueno, los sex-maniacs hace tiempo que practicamos (algunos) una cisma con la iglesia socialista, y "communism" se ha transformado en una simple muletilla de ultraconservadores apoplécticos de una cierta edad, pero por lo demás, pasa. Uno se pregunta qué pensaría ahora al deambular por los pasillos de la BBC o hojearse una copia de The Grauniad.

En donde se cae Reece es en "No siempre entender las razones que llevan a los editores a no traducir con precisión los títulos de los libros." Vamos, eso de quejarse de las "malas" traducciones para presumir de su conocimiento de la lengua original queda muy como del otro siglo, ¿no le parece? Cualquiera aprecia enseguida que como el oficio de un editorial es vender, la tentación de adaptar un título poco comercial es en estos casos la mar de comprensible, y sería difícil encontrar un título más apocado y desabrido en castellano que "(la) Granja de (los) Animales", que en realidad es una mala traducción precisamente por esa razón, pues en inglés tiene otras virtudes que no sobreviven al viaje lingüístico, entre ellas la de la brevedad. Me pregunto lo que haría Reece con la traducción de Much Ado About Nothing, que en su pristina pureza no dice nada sobre nueces, o si para Gone with the Wind él nos aconsejaría Ido con el Viento. Hace unos años hicieron un concurso para decidir el título en catalán de la película Some Like It Hot, que en castellano ya quedaba consagrada como Con Faldas y a lo Loco, y una perspicaz novia mía se adelantó al ganador y la decisión de los jueces con la inevitable respuesta: Ningú no és perfecte (las últimas palabras de la película). Curioso que a nadie se le ocurrió A Alguns els Agradan Calent. Vamos, sería como para matar al ocurrente con una ráfaga de metralladora desde el interior de un pastel de cumpleaños gigante.

Y vuelve a tropezar aquí:

"El vino (...) tiene algo de inaprensible que les resulta intolerable a los autoritarios, por eso quieren controlarlo… (...). Esto es al principio, por supuesto, cuando los cerdos recién han llegado al poder, después no solo que no lo prohíben, sino que hasta lo fomentan, como pasó en la granja orwelliana"...

Que vuelva a leer el libro. No es que los cerdos lo "fomenten", sino que lo acaparan. En ningún momento invitan a los demás animales a compartir su nueva afición por el whisky, sino que encuentran la excusa y la justificación para que sea privilegio en exclusivo de los gobernantes. Algo parecido ha pasado (y ¡en cuán poco tiempo!) con la farsa de las medidas reguladoras acá, donde de repente a alguno de los de la casta gobernante se le ocurrió que podría hallarse ante un excelente salmón Meauniere en algún exclusivo restaurante algún domingo con alguna deliciosa embajadorcita y, oh horror, no poder acompañarlo con un Chablis que le haga juego... y así resulta que la venta de alcohol los domingos no entraña incontrolables accesos homicidas, como antes se había querido demostrar, mientras se acompaña, eso sí, de comida. No recuerdo la fraseología exacta, pero sólo les faltó decir "...y que sea Appelation Controlée, faltaría plus".

Es que ustedes no entienden. El alcohol no es malo, por supuesto que no, con tal de que los que lo disfrutan tengan su propio chauffeur.

Sunday, June 27, 2010

Ganan los mejores

Era evidente quién iba a ganar: yo predije un 2 a 0 por optimismo. No ha terminado aun el partido: ahora está en 4 a 1, y a este paso no me extrañaría un 6 a 1 al final. Inglaterra mejor que deje de una vez por todas las pretensiones mundiales, y que deje de presentarse al torneo: desde hace un cuarto de siglo sólo consiguen hacer el ridículo. La pregunta interesante es por qué.

Alemania es un país que trabaja. Milagrosamente, dada la compañía que guarda a nivel de continente, pero es así. Sus futbolistas son atletas que se pasan el día entrenándose. Saben hasta correr. El equipo inglés, en cambio, se pasa el tiempo llenando la panza con cerveza y yendo de putas. Tal vez ante las miserias de esta vida y la tristeza de la vida en esa condenada isla de eternas lluvias tal filosofía hedonista no está del todo errada; pero no conduce a ganar partidos de futbol.

Saturday, June 26, 2010

Ahora entiendo - ¡es música!

(Supongo que "música" puede ser femenino de "músico". Demasiado pereza para sacar el DRAE).

Mi jefa en el trabajo llevaba tiempo confundiéndome. ¿Cómo era posible ser graduada de Cambridge y a la vez cristiana? ¿Qué le ha pasado a la educación inglesa en los últimos años? Y no sólo cristiana, sino creyente en milagros, en odontología celestial, todo ese galimatías. No me cuadraba. De repente, el sábado pasado, un comentario fortuito, y todo tiene sentido. Resulta que ella antes tocaba el piano.

No me di cuenta en seguida de que allí estaba la solución al enigma. Sólo fue esta noche, cuando me puse a tocar la guitarra y me salió ese maravilloso himno, Dear Lord and Father of Mankind, que todavía no estoy seguro si suena mejor en Mi o en Do. Ser músico (en el sentido más amplio del término, el de "tener oído") le condena a uno a una relación de amor-odio con una religión capaz de inspirar semejantes vuelos. Pero no es sólo eso. Un músico aprehende al mundo de distinta manera. Entre él y la razón hay una especie de respeto mezclado con prudencia, como entre un león y un cazador. Para el músico, tener que utilizar determinadas zonas del cerebro cansa. Su corazón está en otra parte.

Lo que no le perdono a ningún cristianismo es ese tiempo pasado: "tocaba el piano". Es lo que queda de esas religiones que antaño, según parece, eran refugios para el alma. Sólo veo eso ahora: la negación, obstinada y mezquina - de los talentos, del descubrimiento, de la espontaneidad, de la vida.

El niño me quitó la guitarra, pero no antes de que llegara a tocar una canción de Cat Stevens arrancando un "qué es eso, me gusta" de mi esposa. En respuesta, le puse el CD de Teaser & the Firecat. Otro del mismo estirpe: demasiado músico para darse cuenta del abismo en que había caído abrazándose a esa Religión del Odio, después de tantas canciones tan bien sentidas sobre el amor. A ambos uno les perdona fácilmente: algo en mí me gustaría ser tan músico como ellos.

Más adelante doy una vuelta por el Grauniad y veo que recuerdan a Larkin en el 25avo aniversario de su muerte. Con el habitual moralismo biempensante de izquierdas que distingue a ese diario, la escritora del Guardian repasa la letanía de los defectos del gran poeta:

"Painfully, we learned of his racism, his supposed miserliness and misogyny, the juggling of his women, the porn, the booze, the wanking."

(Painfully? Gozosamente diría yo.) Él también era músico, tanto en sus versos como en su afición al jazz: pero se ve que era otra clase de música la suya, que no dejaba indefensa la inteligencia al primer ataque del Lado Oscuro. Salió una cita de él que no conocía:

Marriage - isn't that like standing on one leg for the rest of your life?

El mundo puede prescindir, tal vez, de algún Yusuf Islam, pero no de hombres como él. Quién estuviera en Hull en estos días para sacarse algún improvisado sombrero.




PD Al principio me resistí a meter el video, pero quoi l'enfer. Esta chica vive el sueño. Establece tendencias en colores de lápiz de ojos, fue modelo y todavía puede serlo si quiere, tiene millones, es artista respetada y destronó a las Spice Girls en las listas británicas (aplausos). Encima, habla italiano, alemán, ruso y galés, sabe bailar claqué y tiene una boca que hacer pensar en cualquier cosa menos Dios aun cuando canta sobre ese personaje.

Let flesh retire... but not yet, murmullamos con San Agustín.

Friday, June 25, 2010

Quadrivium amoroso (3)

Ha de pasar. En un futuro no muy remoto, la nacionalidad se podrá tramitar en línea en 3 minutos, y la mayoría de las naciones serán virtuales, pues la conexión entre nacionalidad y tierra se habrá visto hueco (demasiadas líneas rectas, demasiado masondixonería, demasiados paralelos). A mi hijo le llamará la atención ser visigodo, durante un tiempo, para luego abandonarlo a favor de la nacionalidad gondwanalandesa. Llevará falda de piel de yak untada de mantequilla, y casco cornudo de pieltre, en sus raras y desaconsejadas salidas al mundo escuálido y peligroso al otro lado de la puerta de hierro.


A los que sigan creyendo en las naciones a la vieja usanza, con cárceles y guerras y torturas, se les llamará "policías", tengan o no tengan título a tal, y en la calle sólo habrá policías y gente encargada de repartir la comida a domicilio.


Lo que más se ve es escualidez, basura, degeneración.

Cita del dia

"El “revolucionario” llegó tarde a la fiesta, cuando la algarabía acabó y en una esquina del salón aún hay algunos borrachitos que tardan en irse porque piensan que la gran celebración aún no ha comenzado sin ellos."

Lean el artículo.

Wednesday, June 23, 2010

Mi Pozo en un pozo

Adiós, Lotería. La verdad es que me sorprendió levemente enterarme de la medida, pues siempre había supuesto que la Lotería Nacional aportaba dinero al Estado. Ahora, sin embargo, echo un vistazo a la página de ellos y veo que adonde aporta es a la Junta de Beneficencia de Guayaquil. Ajá. No hace falta más explicación. El odio que el actual gobierno tiene hacia la ciudad de Guayaquil es algo fascinante por lo patológico, y hasta llega a tener ribetes épicos, como la historia de los Hatfield y los McCoy. Sin embargo, uno se pregunta qué tipo de extraña ceguera es ésta que impulsa a un gobierno que preside un desempleo también épico a privar de su único medio de subsistencia, primero a los licoreros que dependan de las ventas nocturnas, y acto seguido de tantos vendedores de boletos de lotería que diariamente deambulan por la ciudad. Es como si la escalada actual de delincuencia no les bastara. Quieren más. Adónde llevará todo esto, no lo sé, pero desde hace días tengo una especie de malestar sicosomático que me obliga a preocuparme primero por el futuro de mi hijo, por ende de mí mismo.

Hoy visitó con su mamá a un neurólogo que dijo que no se puede descartar el autismo, y mandó una extraña prueba llamada "tamizaje metabólico ampliado" que según parece requiere que una muestra de su sangre vaya a Alemania. Me pregunto si las leyes migratorias, sobre todo aquéllas que no le permitieron viajar en otra ocasión por falta de los requisitos burocráticos ecuatorianos, perdonarán a quien emprenda un viaje solamente hemático, quedándose huesos y órganos en el país de origen. Ya veremos.

Por lo menos parte de él (si se da prisa) estará allá para celebrar la inevitable victoria tedesca sobre el inútil equipo del gordinflón Rooney el domingo que viene. Vislumbro un dos a cero. (Esperen, esperen, no es un juego, no aposté nada. Soy inocente...)

Monday, June 21, 2010

City University of Newcastle upon Tyne

Estoy por borrar el blog político en inglés, el de los guineos, ya que no hay tiempo ni entusiasmo. Hay un umbral de dolor físico y espiritual que nos separa de la sociedad y por ende de la política. En cambio, echo en falta tener otro blog en inglés para temas como éste, pues mi vocabulario de insultos en castellano es muy pobre y se limita prácticamente a suposiciones sobre el linaje del sujeto en cuestión, suposiciones seguramente infundadas en este caso, pues algo me dice que el papá y la mamá del tipo al que me refiero son, o habrán sido, excelentes personas. Que él no haya salido así no es tan de extrañar, pues los seres humanos raramente cumplimos con el prototipo. Lo que sí me causó algo de asombro fue la agresividad y la celeridad con la que demostró su pertenencia a la casta de los City University of Newcastle upon Tynes, es decir, de aquella gente de la que uno se despide con un "hasta el martes que viene".

Se trata de una reunión que duró todo el sábado, de ocho a seis, en la que, como es costumbre en cualquier reunión de trabajo, no se aprendió nada que no pudiera haber sido difundido mediante un documento de dos hojas enviado por correo. Al tipo lo conocí allí. Sucedieron las presentaciones, en las que un amigo tuvo el capricho de presentarme como alguien "muy reservado pero muy inteligente". Cuando tocó la hora de comer, el City University se me acercó y me interrogó de una manera rara, con una especie de bonhomie forzada, sobre dónde vivía, si era casado y tenía hijos, ese tipo de cosas. Cuando por educación quise devolver alguna de sus preguntas, abruptamente me dio la espalda. No le di importancia. El tipo ya se había demostrado, en la reunión, como un ser extrovertido y exigente de atención. A veces ese tipo de persona cree que a los que están solos, aunque sea por razones prácticas de estar comiendo, hay que hacerles obras de caridad, de "inclusión social" como dicen los políticos. El verdadero golpe de Newcastle cayó cerca del final de la reunión, la cual vertía sobre un conato de estandarización tipo ISO de ésas que sólo generan burocracia, papeleo inútil y mediocridad. Yo, que poco había dicho a lo largo del día, quise protestar en algún momento contra una medida altamente contraproducente por no decir imposible de cumplir. No voy a entrar en demasiados detalles, pero me sorprendió, repito, la agresividad con la que el tipo me interrumpió para decirme, no que a él le parecía bien, tampoco que yo estaba equivocado, sino para insinuar que si no me parecía bien era porque yo era vago, y además, para informarme de que era el único vago en esa sala, pues "toda esta gente", me informó serio y adusto, "toda esta gente que ves hace las cosas de otra manera que tú".

Si eso hubiera sido una conversación, un diálogo, hubiera sido tentador demostrarle, con nombres y hechos, que lo que acababa de decir era falsedad (mi conocimiento de la mitad de los presentes me bastaba para ello) además de presumir de un conocimiento de mí y de mi trabajo que él distaba mucho de tener. Pero no se trataba de un diálogo, sino de un confuso intento de incidir en una especie de briefing de mayor envergadura, en que salirse del tema de exposición principal hubiera sido una descortesía hacia los presentes. Me callé, pero me quedé con un mal sabor de boca para sumarle a los sinsabores de mi actual estado de salud.

El hecho de que raramente conozco a personas así, a gente digamos que venenosa, me inclino a verlo como evidencia de que realmente no son demasiado comunes. Pero podría ser también porque uno se autoprotege habitual y diariamente sin darse cuenta.

Sunday, June 20, 2010

Muletas y muletillas

Mi estado de deterioro físico ya es de chiste. Hagamos un breve repaso:

coronilla: herida discreta derivada de una rejilla de ventilación metálica medio caída en un autobus.
ojos: hace semanas que no veo bien, en parte por lo rayado que tengo los lentes. La semana pasada tuve que pedir a mi esposa que me dictara el texto que tenía que traducir. Tengo la sensación de estar perdiendo nitidez a pasos agigantados.
oídos: desde hace cosa de diez años me molestan con picores infernales. Creo que esta enfermedad permanente me la pasó una gata que tenía allá en España. Los esferos son mi aliado constante.
muelas: la población de osos polares que residen en mi boca está en peligro de extinción. Hay cada vez menos tierra firme. Hace unos días, se abrió una enorme cueva en una muela inferior. A veces me entretengo sacando comida de allí e intentando adivinar de qué día fue.
hombros: supongo que será artritis lo que está atacando esas articulaciones. Alerta amarilla de momento.
pulmones: el Eje del Mal.
barriga: Desde hace tres días este último brote de diarrea va en aumento. Hoy mis visitas al baño han llegado a un promedio de una cada 15 minutos. Esta vez el mal se resiste hasta al Bactrin Forte. El efecto de la diarrea sobre la comodidad del ano debería ser objeto de estudio a nivel posgrado.
espalda: la ciática ya la tenía cuando cumplí los 26. Es una vieja compañera a la que uno aprende a perdonar todo.
canario: el proceso detallado en el primer post de este blog sigue inexorablemente. Pronto necesitaré lupa.
piernas: sorprendentemente, la izquierda no presenta ninguna anomalía. La derecha, en cambio, desde hace cosa de un mes, mes y medio, dejó de colaborar. Se pasa el tiempo doliendo de manera aburrida. Creo que estiré un tendón detrás de la rodilla, pues el dolor sólo se vuelve feroz cuando hago esfuerzo para doblarla. Tiendo desde entonces a subir y bajar escaleras a velocidad de centrocampista inglés (o para los no espectadores de los mundiales, digamos que de caracol).
pies: soy ganador de varios premios internacionales en la categoría de "pies más feos". No son sólo los juanetes, sino la acumulación de brotes de piel dura que resiste hasta a las más afiladas tijeras de oficina y cuchillos de cocina.

El lector notará que no dije nada sobre ese órgano tan apreciado que es el cerebro. Es de suponer (ya que no todos somos Stephen Hawking) que el deterioro general habrá afectado también a ese órgano. Pero lo interesante es que (pace Monty Python) como el órgano en cuestión es casi el único que no "duele", es difícil saber en qué estado se encuentra. Digo interesante porque hace pensar que quizás en una sociedad más racional e ilustrada, cualquier anomalía en el funcionamiento del mismo sería motivo de comentarios y de avisos por parte del prójimo. "Perdón, no quiero parecer entrometido, pero me da la sensación de que usted padece de alguna alteración cerebral posiblemente maligna, ya que lleva meses sin decir nada mínimamente coherente." De hecho, estos avisos se dan, no hace falta más que mirar la caja de comentarios de cualquier bloguero de los más populares, pero como todo hoy en día ("como todo hoy en día" - ¿no será síntoma esta frase?) este tipo de aviso se ha desvirtuado, convirtiéndose en un vulgar insulto. De ahí que uno se vuelve tal vez un poco hipersensible a todas esas artimañas y estratagemas con que los gobiernos pretenden relevarnos de la necesidad de pensar por nosotros mismos, es decir, de utilizar el cerebro. No quiero extenderme sobre el tema, pues este artículo resume bastante bien a lo que me refiero. La cuestión es que vivimos, cada vez más, en una sociedad como la descrita en una canción de Half Man Half Biscuit, en donde un héroe de guerra sin piernas se dedica a asegurarse de que el resto de la población tampoco tenga piernas. Es decir, una sociedad en que el cerebro simplemente sobra, y donde en cierto momento uno se encuentra como rodeado de muletas oficiosamente proferidas. Sucede, en mi caso, que ninguna está hecha a la medida.

¿Qué ley, qué decreto, qué artículo de la Constitución protege los derechos de los cojos diarréicos crónicamente infracanarizados y ahogados de trabajo, de tareas y de deterioro pulmonar?

Ninguna, si se acepta que el único derecho relevante en tal caso sería el de tomar una semana de vacaciones en algún lugar idílico rodeado de fembras plazenteras con sendos abanicos hechos de palmeras y plumas de avestruz.

Todo indica que tendré que seguir así. No hay tiempo para otra cosa. Lo único que pido es que si empiezo a brotar muletillas, como "no hay derechos sin responsabilidades" o "la vuvuzela dista mucho de ser un instrumento africano autóctono" o "quiero que me devuelvan mi vida" o "la diversión y el goce egoistas son incompatibles con el Buen Vivir", que alguien me avise. Todavía estoy a tiempo para empezar a comer pescado en serio.

Friday, June 18, 2010

Prohibido no tomar

Esta tarde, una nueva y sorprendente declaración por parte de Freddy Ehlers. Textualmente:

Según datos proporcionados por la Policía Nacional, nos acabamos de enterar de que el 92% de los asesinatos cometidos en este país, es decir una abrumadora mayoría, son cometidos por personas que no están en estado de embriaguez. De ello, se puede deducir que el asesinato es en casi todas sus manifestaciones producto de la falta de alcohol. Tal conclusión se vuelve evidente al considerar que una persona ebria carece de coordinación en sus movimientos y por tanto se le dificulta la consecución de cualquier acto criminal, mientras que los serenos, desgraciadamente, son los más aptos para acometer actos de violencia y otras ilegalidades. Por lo tanto, en respuesta al clamor popular en contra de la creciente tasa de homicidios, hemos decidido hacer obligatorio el consumo de alcohol entre las personas mayores de edad. A tal efecto instalaremos dispositivos en las carreteras principales donde efectivos de la policía y de los agentes de la CTG obligarán a los choferes que demuestren no haber ingerido alcohol, tomarse en el acto un mínimo de 200ml de aguardiente, so pena de arresto para los que se nieguen a participar. Igualmente, unos agentes de las fuerzas de seguridad ejecutarán "batidas¨en los locales de mayor afluencia nocturna, y se detendrá a quienquiera dé evidencias de serenidad, es decir de falta de ese mínimo grado de intoxicación que convierte a los ciudadanos en personas torpes, lacrimosas, vociferantes e inofensivas. ...

Aunque yo personalmente tomo muy poco, principalmente por falta de liquidez (financiera), no puedo menos que reconocer la sensatez de tal medida. Efectivamente, si el 92% de los homicidios son atribuibles a la serenidad, ¿qué otra nos toca? Sin embargo, preferiría que fuera whisky y no aguardiente que nos obligaran a engullir en las carreteras. Me pregunto si no habrán llegado a algún acuerdo con algún fabricante y por ahí viene tan peregrina elección etílica.

Wednesday, June 16, 2010

El Darloseism y sus consecuencias

Desde hace treinta años he creido en la teoría de que la impactante ausencia de democracia en EEUU es un detalle sin importancia, pues detrás de esa falta de democracia, hay democracia. Como me lo dijo un compañero de universidad nativo de Ohio: el gobierno federal es un mal menor. Que sea grotesco e incompetente tal vez sea un feature, no un bug, pues sirve para recordar lo indeseable de todo gobierno. Lo importante es que a nivel local, lo controlemos todo, y que donde realmente cuenten los votos - organizaciones a nivel de pueblo o ciudad - pongamos los ciudadanos las normas.

Sin embargo, a nivel mundial, hay tanto apego a esa idea de que "cada voto cuenta", y tanta ilusión se genera por el elenco de supuestamente diferenciados candidatos presidenciales, los nuestros si toca o si no, los de algún vecino país, que no deja de ser obstinadamente llamativo el hecho de que en un país tan grande y diverso se dén a escoger solamente dos opciones, a los que por lo general hay que mirar con lupa para ver las diferencias programáticas o ideológicas.

Claro que uno puede quedarse deslumbrado por el lado showbusiness y personalista del asunto. ¡Mira, un candidato negro! ¡Mira, una mujer! ¡Mira, un veterano de guerra! ¡Mira, éste dice que su mano derecha está en contra del aborto, y tres cuartos de su mano izquierda se lo están pensando! ¡Mira, éste toca el saxo! ¡Mira, este otro tiene una esposa que se viste elegante! ¡Mira, éste está a favor del pastel de manzana y de la maternidad!... De alguna manera, como el milagro del pan y de los peces, de dos (2) opciones, que en lo esencial suelen reducirse a una (1), la del business as usual, se consigue dar la sensación de estar dentro de una colorida cornucopia de emocionantes alternativas.

A estas alturas, sin embargo, con un Presidente tan perro del hortelano como Barak Hussein Obama, ¿quién no preferiría al otro, al loser ése de McCain?

Pero hay que ver la lógica en todo esto. El sistema político estadounidense lo que hace es buscar y aislar el más loser de todos, y elevarlo a líder nacional. El proceso empieza en las Primarias de cada partido. De alguna manera cuyos detalles se me escapan, se consigue que el candidato de cada partido sea la persona más inepta, la más desprovista de principios, la más cabeza hueca, la más títere, la más oportunista, la más mendaz. Luego se enfrentan estos candidatos, y el que más estupidez demuestra en un corto tiempo, gana. Este fenómeno se merece un nombre: se me ocurre Darloseism, o la supervivencia de los menos aptos.

Quizás el sistema sea intencionado y no sin sus virtudes: como decía mi compañero, sirve para recordarnos las deficiencias de todo gobierno y los peligros del poder.

Pero uno se compadece de los ilusos e inocentes americanos que quisieran que su representante en el "escenario internacional" sea un hombre o una mujer de pro, que inspire respeto. El anterior presidente causaba incredulidad transnacional por sus nulos dotes intelectuales: éste, mayormente por su incompetencia. Quiso ser "popular", y no se le ocurrió nada mejor que primero organizar una gira de disculpas, para luego, en un acceso de autosuficiencia moralista, dar al traste con casi todas las alianzas y amistades de que su país gozaba en el mundo. En poco tiempo ha conseguido caerles mal a los israelíes, a los británicos (parece que Obama es el único que piensa que BP tras su merger con Amoco y con su actual paridad de accionistas británicos y americanos, siga siendo una empresa inglesa, y el único que ve algo de bueno en la cercana perspectiva de un BP fénix en manos chinos y con refinerías fuera del territorio americano), a los hindúes y un etcétera de todavía inciertas dimensiones. Encima, heredó una deuda nacional monstruosa y lo único que se le ocurrió fue elevarlo en un 30% con políticas populistas que, a diferencia de las políticas populistas de otros países, tenían la extraña singularidad de ser impopulares (entre ellas, el pork barrelling y el desastroso y soberanamente incompetente Plan de Salud).

Frente a todo esto, el fenómeno del movimiento Tea Party, que pese a tanto populismo y conservadurismo ultra de tinte evangélico, no deja de ser admirable y aleccionador para países como éste. Allá, por lo menos, existe conciencia de que cuando los gobiernos son malos, reemplazarlos con otros gobiernos que prometan ser menos malos no es la única opción: en lugar de ello, lo que hay que hacer es ir reduciendo el tamaño de la cancha en donde esa maldad se da libre juego.

"Un programa electoral que no quepa en el dorso de una postal nunca será escogido por los votantes", leí en alguna parte estos días. Entonces, "quita las manos". Por ejemplo: "Esa cerveza es nuestra. Manos fuera."

Aquí, desgraciadamente, todavía no se distingue entre desobediencia civil y sabiduría criolla.

Tuesday, June 15, 2010

Puritanismo

e.g. nuevas restricciones en la venta de alcohol, porque (a) Chávez se siente solito, y (b) hay rumores de que en este país, todavía, hay algunas personas que consiguen de vez en cuando divertirse. Y ver una sonrisa posiblemente burlona, escuchar una carcajada irreverente a lo lejos, ¡cómo eso le duele al pobre puritano!

Por si acaso, no hay evidencia alguna que relacione el horario de venta del alcohol, o su disponibilidad en gasolineras, con ningún crimen: eso es puro pretexto. En cambio, sí la hay, y mucho, sobre la relación entre crimen y desempleo, siendo éste el único producto que el actual gobierno sabe crear. Por lo tanto, si la idea fuera bajar el índice de homicidios, a lo que se debería restringir es a los políticos, preferentemente con camisas de fuerza.

Cuando la Ley Volstead se anula, Elliot Ness expresa: bueno, entonces iré a tomar una copa. Cuando estos buitres estén en la cárcel o bajo tierra, comenzará la verdadera fiesta. Yo no estaré, pero espero que mi hijo ecuatoriano orine copiosa y pilseneramente sobre la tumba de alguno de ellos.

Monday, June 14, 2010

Quadrivium amoroso (2)

Macey era una chica normal hasta aquel día fatal en que, camino de la clínica dental donde trabajaba como recepcionista, cruzó delante del Hotel Morgana, anfitrión en aquellos días de la Cuarta Conferencia Internacional de Feministas Radioactivas. Ni caso le prestó a aquella octogenaria en silla de ruedas, con tres ojos, que peleaba por hacerse camino entre la muchedumbre, hasta que de repente se le salió un chillido, y mirando hacia abajo vio que aquella anciana le había mordido la pantorrilla. Levantando la vista, se quedó perpleja al constatar que todos los hombres que caminaban apresurados por allí en traje de ejecutivo lucían un profundo agujero en la parte frontal del traje, que revelaba una camiseta interior, donde rezaba en letras grandes: ¡Arriba el Patriarcado! Una señora de mediana edad que llevaba de paseo a su Dachshund se detuvo para decirle: No te preocupes, querida, es tu Visión Patriarcal. Ya te acostumbrarás.

Hmm -dijo ella ensimismada. - Espero que me salgan otros poderes, pues tal como vamos voy a terminar cada episodio acostada en L, enfundada en medias de red de pescar y sostén tipo Gaultier. Con lo caro que se ha vuelto ahora la ropa interior.

Finalmente optó por entrar en una catedral que había allí cerca y asaltar a una monja que rezaba en última fila, arrastrándola detrás de una columna dórica para a continuación dejarla inconsciente, desnuda y con una tarjeta encima que decía: Estimada Monja. Lo siento, pero necesito tu hábito para mi disfraz de superheroina. No pude evitar de notar que usted tiene bastante caries en la 14. Llama a este número y pide consulta con el Dr. Miován. Te atenderá gustoso, incluso si te vistes primero. 5473192.

Sunday, June 13, 2010

Por qué no me interesan los Mundiales

Porque ya se sabe que no saldrá ningún perro. Y uno no tiene corazón de acero.

(Letra de la canción abajo. Para los despistados, se inspira en Wonderful World, de Louis Armstrong, aunque lo verde allá eran los árboles y no las ovejas.)

Hey Louis…

Wonderful world, terrible song
Everything’s gone horribly wrong
Cars are too fast, ‘cos the drivers are slow
Joy-ride boy died and I think to myself
From Magdalene to Sellafield
There’s scant regard for how we feel
Sheep are green, dead roses too
I know it sounds bleak but hey, don’t despair

Cos even men with steel hearts love to see a dog on the pitch
Even men with steel hearts love to see a dog on the pitch
It generates a warmth around the ground that augurs well for mankind
And that’s what life’s about

The raft of dreams we sailed in the bay
Has foundered on the reefs of today
Ill wind blows through my cape of no hope
Dock Road can-lad on the end of a rope
Yet by the stream in summer time
The charming lark, the country chime
Smite this faithless pantomime
Welcome to the daylight at the back of my mind

Even men with steel hearts love to see a dog on the pitch
Even men with steel hearts love to see a dog on the pitch
It generates a warmth around the ground that augurs well for mankind
And that’s what life’s about

Trouble is these days you never see a dog on the pitch.

Friday, June 11, 2010

El banquero

11 de junio, 2016. Esta mañana llegó nuestro banquero: somos los primeros del barrio a tener uno, aunque la campaña Adopta Un Banquero ya lleva como seis meses en tambor. El Joselito fue a buscarlo en la estación y lo trajo a casa en medio de bastante jolgorio y una manada de perros de la calle que seguían el triciclo calle Corcho Cordero abajo, ladrando como si llevara un quintal de carne fresca. Hicimos una comida elloséntrica por todo lo alto, delante de la casa, con tres mesas de madera maciza que trajo el novio de la Hilda: muéranse de envidia, vecinos. Que no diga nadie que no somos patrióticos y solidarios. Y elloséntricos, eso sobre todo. Hasta las libélulas y las ranas participaban en nuestra alegría.

Lo único que me molestó fue la actitud de la niña, que recién se graduó en tercero de tamborismo, como ya apunté el otro día en este diario, y quiso hacer alarde de todo lo que ha ido captando por el circuito. En algún momento le preguntó al banquero (que se llama Oswaldo, extraño nombre, no parece para nada nombre judío) qué tal se sentía eso de no tener "los genes como los demás". Claro que la regañé y ella no pudo evitar de decir, en voz baja pero que sintieron todos los comensales: es verdad, mamá, los banqueros son así por un defecto en la cromosoma 15. Lo dijeron en el Tambor de los Tres Ríos. Para cambiar de tema le pregunté al banquero por qué hace años, cuando ibas a sacar por el cajero (todavía me acuerdo de los cajeros, hasta sueño con ellos a veces) en la pantalla decía "Imprimiremos el saldo de su cuenta por 25 centavos" con dos opciones que decían "Aceptar" y "Continuar", que pareciera que fuera lo mismo, es decir, hacía pensar que no podías evitar de pagar esos 25 centavos y quedarte con un papel que no querías, en vez de poner como pregunta "¿quiere que imprima el saldo de su cuenta por 25 centavos?" con las opciones Sí y No, lo que hubiera sido más claro y más honesto, pues de todas maneras si le dabas al Continuar no te imprimía. El banquero al escuchar esto hizo un ruido con la nariz un poco como un perro que acaba de encontrarse un hueso jugoso y no puede evitar de celebrarlo pero por lo bajito, por si otros perros. Fue una bulla sofocada como "fnf, fnf, fnf" y me formé la impresión de que para él era como una risa. (La verdad, entiendo por qué alguno de los vecinos no quiere tener un banquero en casa, son criaturas bien extrañas.) La última vez que escuché ese ruido fue cuando mi hijo crecido, el que ahora está en España, le preguntó a un médico viejo si tenía título de universidad. Lo mismo: fnf, fnf, fnf, decía, entre paréntesis de pañuelos. También me di cuenta en algún momento que el hombre había pasado toda la comida acercándose las cosas que había en la mesa, el salero, el ají, con esa cucharita de plata que me prestó la Hilda, los vasos de papel, el quéchua de tomate, todo, hasta que el extremo de la mesa donde él estaba parecía como una muralla de castillo de tanto bártulo con que el bendito Oswaldo se rodeaba. Fue cuando se me acercó al oido la Maritza: mira, me dijo, eso es el instinto de ellos, de los banqueros, de irlo cogiendo todo y llevándoselo. Mejor tengas cuidado, no vaya a ser que luego no tengas ni una cuchara para comer. Capaz que se lo entierra, todo, cuando no están viendo.

Pero a mí se me hace que para ser banquero uno ha de haber pasado muy belga la infrancia y por eso son así, para todo hay explicación como decía mi difunto marido, que el Sol lo tenga en su gloria. Así se lo dije: señor banquero, le dije tal como oyes, ¿señor banquero es verdad que usted tuvo una niñez llena de privasiones y es por eso que luego de mayor quiso hacerse con todo lo que se le pone delante y tenerlo guardado? El banquero me miró serio y dijo algo así como: Rosbard. Bueno, a mí me sonó así. Y otra vez con esa risa de perro furtivo. La verdad, todos lo miraban entonces con pena. A mí me parece muy bien que el gobierno de Ellos esté dando a adoptar a todos esos banqueros. Después de todo, desde la Primera Intervención del Sol no tienen nada que hacer ni de qué vivir, se ve y se comenta que sin electricidad los bancos ya no sirven para nada, y sobre todo desde que quitaron los billetes y pusieron el hielo como moneda. Imagina cómo sería ir a depositar cubitos de hielo en una cuenta bancaria - imposible. Se derretiría y entonces todos esos cheques quedarían mojados de todas formas. Y con la gente que no tiene de qué vivir hay que ser solidarios, aunque sea gente extraña. Pero voy a esconder el salero de ahora en adelante.

Fue en ésas que empezó a sonar el tambor. Yo lo digo francamente, a mí me cansa escucharlo a veces pero hay que reconocer que es necesario, que sin él no habría comunicación y eso, la comunicación, es importante, como decían el otro día en la Cadena de la Sierra. Así que todos nos pusimos a escuchar, menos mi mamá que todavía no entiende ni pom ni pum, y era una tambonovela de ésas mexicanas, creo que Hombre Rico Niña Pobre. A mí todavía me frustran las tambonovelas, yo me acuerdo cuando todavía había televisión y las novelas te venían con galanes la mar de guapos y podías ver todo lo que pasaba, y ahora en media hora sólo te enteras de que el Roque le ha dejado plantada a la Floribunda en el mismo altar pero sin saber por qué. Y como últimamente siempre te interrumpen con una cadena de Ellos, te pierdes el final y el hilo.

Y claro, hoy ¿qué iba a ser diferente? Aunque me gustó el mensaje de hoy. Para no olvidar lo apunto aquí.

Interrumpimos esta transmisión por vía tambor para agradecerles a ustedes su admirable y necesaria sumisión y devoción ejemplar a Ellos, el Dios de nuestro Astro; Ellos, el creador de todo lo que somos; Ellos, el Gran Unificador del mundo: Destructor de falsas religiones, fuente de toda Luz y de toda Energía. Agradezcámosle su Heroica Intervención reciente en los asuntos Planetarios, y consolidemos nuestra fe y nuestra voluntad de nunca más caer en las falsas tentaciones y doctrinas de la perversa y pérfida Electricidad. Sacrifiquemos ante él, como ante un amado y entrañable vendedor de hielo, la flor más hermosa de nuestra superflua juventud. Se llevará a cabo batida de vírgenes en la ciudad de Helio Alfalfo el día 22 de junio, del año 2 d.s.

El banquero enterró su nariz en una concha de cangrejo medio enmohecida. "Esto es puro Clarín", dijo, como ensimismado, poniéndole misterio. "Sólo falta Judas".

Cuando él se levantó, media hora después, todos pudimos ver dónde había dejado una montañita discreta de mierda al lado de su silla. Pareciese que sólo había venido a nuestra casa a aflojarse los esfínteres.

Él vio mi mirada decepcionada y me puso cara de contrariado y de niño petulante. - límpielo -, dijo. - Límpienlo ustedes, crédulos, estúpidos que ni un guiso de ave fragata les sale bien. Límpienlo, adoradores de lejanas bolas de gases con acné. Yo tengo trabajo.

Creo que nuestra adopción nos va a salir un poco cara, a la larga.

Wednesday, June 9, 2010

Nosotros

Me vino a la mente a propósito de Romer y su simpatiquísimo neocolonialismo al estilo de la Liga Hanseática y la leyenda de Hong Kong. Entre toda esa larga letanía de razones que cualquiera esgrime tristemente en su contra, se repite una misma palabra todo el rato como bajo ostinato: nosotros, nosotros, nosotros. En otras lecturas hoy, la misma palabra salió de la página y me picó como zancudo: un británico, en discusión con un yanqui, que argumentaba que la guerra de Irak carecía de justificación decía y entonces, si el pretexto es un gobierno miserable, ¿cuándo iremos nosotros a declararle la guerra a China? Ese nosotros, carente de ironía, me chocó cual obscenidad en una página de Rosalía de Castro. Así que por mucho que protesta la dama, en el fondo de ese psique persiste un miserable nosotros, medio OTAN, medio special relationship, y la discusión, con todas esas alargadas sombras ideológicas, era nomás entre familia.

Ya hablé antes (a propósito de cleavage) de lo entrañables que me resultan esas palabras que se autocontradicen sin ayuda externa, es decir, de los antónimos de sí mismos. Tal resulta ser ese vocablo nosotros, que tan extraño olor persiste en desprender en mi laboratorio. ¿Cómo demonios se ha de tomar este matrimonio entre nos y otros? ¿Como vamos a ser otros sin dejar de ser nos? No llegó a tanto mi formación lingüística, pero sospecho que la intención de ese nous autres acoplado habrá sido fundamentalmente excluyente, es decir, dar a entender que cuando digo nosotros tú te quedas fuera. Otros idiomas son más prácticos: pronombres separados son el nosotros que te incluye y el que te excluye. De todas maneras, es todo un detalle y una marca de toalla sanitaria que haya también una nosotras (estaba en mi lista de las 10 palabras más erógenas, hasta que empecé a frecuentar Mi Comisariato). Personalmente, dejé constancia hace tiempo que conseguí pasar una década entera, desde los 30 hasta los 40 años, sin usar ni una sola vez esa palabra nosotros, en ninguna de sus traducciones, salvo en las clases (donde uno se acostumbra a enseñar cosas inútiles). Simplemente, no había cómo. Soy, para empezar, apátrida, por preferencia y temperamento. (Las naciones me parecen casi tan estúpidas y anacrónicas como las religiones. Sólo sirven para joder.) Pero ahora, sí lo uso, eso sí, con cuentagotas, y a veces con algo de malicia. De vez en cuando dejo caer un nosotros con sentido de "nosotros, los ecuatorianos", a ver si alguien muerde (todavía no hubo suerte: puedo esperar). Cuando no lo digo con ironía es a mi hijo: formamos un nosotros bastante empírico y compacto, él es (todavía) mi retrato (me gustaría que no lo fuera tanto). A veces, cuando hay sueño, no queda muy claro dónde él termina y yo empiezo (si es que empiezo). Eso parece apuntar a una categoría especial, un nosotros de identificación plena, de atroz semblanza genética, de un compartir que va más allá de la voluntad, pero no estoy por la labor, es tarde.

Valga la simple constatación de que de cada 100 nosotroses que encuentras, 99 huelen a presumido, a podrido, como el que acabo de señalar, ese "nosotros los poseedores de armas nucleares y lecturas en Milton, pese a cualquier desavenencia". Entre esos tirando a podridos, el nosotros ecuatoriano, esa frágil esencia imaginaria que une a serranos con costeños y a éstos con la ciudad de Guayaquil, que de no ser ya motor imprescindible para la economía nacional fuera candidato a experimentos Romerianos (en un mundo paralelo, sin Correas y sin otras muchas cosas). Imagínese: Guayaquil, territorio enclave de EEUU (o de Canadá, o de Francia, poco importa), con salud y nivel de vida de importación, y con auténtica libertad de prensa. ¿A cuántos nosotros eso ofendería? Me atrevo a decir que a más de una veintena: y sin embargo, pese a lo irrealizable, qué hermoso sueño.

Tuesday, June 8, 2010

Carcajadas matutinas

El primero, del imperdible Bonil:


Y el segundo, este titular del mismo diario:

Hugo Chávez da orden de intervenir 80 empresas
Los negocios pertenecen a banqueros prófugos de la justicia venezolana.


Es ver esa frase, "la justicia venezolana", y desternillarse.





Sunday, June 6, 2010

Gringo cojudo enloquece

DURAN (Redacción)

Ayer, en una casa del centro de Durán se produjo un altercado entre Teresita Pinchisaca, 56, y E.R., 49, de nacionalidad europea, tras la negativa de éste a pagar un tratamiento médico que le acababa de suministrar la dueña de la casa.

Cuenta la señora Pinchisaca que el extranjero había llamado a su puerta tras ser informado de que la farmacia de al lado, donde acababa de comprar una ampolla de Meloxican, no ofrecía servicio de inyecciones. En esos casos, al parecer, se suele recomendar los servicios de la señora Pinchisaca, por su proximidad y por ostentar ésta el título de Diplomada en Perforaciones de Nalgas, al haber completado un curso a distancia por el Colegio Médico Estatal de Babahoyo en el año 1970. Sin embargo, asegura la entrevistada que el extranjero, después de recibir la inyección y al ser informado del precio de este servicio, se negó a pagar, alegando que tal monto, que ascendía a $3,00, era excesivo y abusivo, y que además la inyección no se había administrado con el adecuado "profesionalismo".

Esto dio lugar a una discusión en que el forastero profirió, según testigos, varias expresiones insultantes, entre ellas, "bizca racista", "jugadora de dardos ambizurda", "cabeza de camarón desoladora", "mantis cuellivirada" y "floripondiosa lamesotanas". Al final, la dueña de la casa se vio obligada a llamar a las fuerzas del orden.

El oficial de la Policía Judicial J.R.I., quien se personó en escena tras la llamada, pudo comprobar que el precio motivo de la discusión no distaba de la tarifa normal de inyecciones para extranjeros. "Según la señora, el precio ecuatoriano es de cincuenta centavos, y como el cliente es gringo, se le aplicó un aumento de tan sólo el tres y el seis por ciento, que no está nada mal, lo que da el precio de $3,60, y de ahí se le rebajó el precio en seis por ciento porque dice la señora que el calzón del cliente olía a algo raro y que por eso no se le pudo acercar al realizar la inyección, motivo por el cual se vio obligada a tomar distancia antes de lanzar la jeringuilla."

El Sr. E.R., según testigos, lloró tras ser informado de los cargos de disturbio y de injurias que se le imputaba, y se excusaba diciendo que el día anterior en otra farmacia se habían negado a venderle cuatro aspirinas alegando que sólo podía venderse dicho producto en tiras de diez al precio de dos dólares, mientras que más tarde a su esposa le vendieron cuatro aspirinas por el precio total de veinte centavos, cosa que según él "no cuadraba". Aseguró que estaba harto de que le tomaran por "cojudo", por su aspecto, que según él no era de gringo sino de europeo. "Sólo quiero que alguien me quiera", agregó entre sollozos.

El teniente J.J.Q, que está al cargo del caso, comentó a nuestra redacción: "A veces en este trabajo ves cada payaso. El man es gringo, no me vas a decir a mí que no es gringo con esos dientes como medio podridos y esa cara de espantajo, no te engañes, éste nomás se hace, seguro que tiene harta plata."

Saturday, June 5, 2010

Ley de Incomunicación redux


Mentiras son todas mentiras
cosas que dice la gente,
que el periodismo está prohibido
que tengo cuarenta y tú veinte.

Que yo soy tirano en tu vida
y tú adicto a Carlos Vera,
no saben que guardo un decreto
que cuando lo aprueban te quema.

Cuarenta y veinte,
cuarenta y veinte,
es mi avión lo que importa y no
lo que piensa la gente.
cuarenta y veinte,
cuarenta y veinte,
toma cadenas, cojea conmigo,
tarado demente.

No importa que a mi no me entiendan
y que por lo bajo comenten
que existe una gran diferencia,
entre mi monopolio y tus veinte.
Que yo tengo muchas frecuencias
y tu tienes tanta inocencia,
no saben que nuestro secreto
es tu credulidad y mi experiencia.




(Mister Simpatía)

Friday, June 4, 2010

Snotscape

Qué descansada vida la del que mueve patrás el asiento, se enciende otro Líder algo amarillento, y escucha disolverse el firmamento. Se enturbia el parabrisas de gotas temblorosas y de vaho, zigzagueo sin prisas de líquido salado que evoca a un Seurat Monetizado; y el dulce oleaje de los carros que surcan allá fuera supera los brebajes de cualquier cervecera en fuerza calmadora y zalamera. Desgraciadamente, ni estamos en invierno ni tengo ya carro para aparcar en algún lugar desierto y entregarme a la contemplación extasiada, por no hablar de la devota oración horaciana, de la lluvia. Pero recordaré aquellos momentos enfundados en fibra de vidrio como la última calma previa a esta tormenta que por lo visto, ya no tiene noción de amainar: ya no más. Empezó hace dos abriles con el robo, el que convirtió la mayor parte de esta casa en territorio frío y enemigo. Siguió el accidente de mi hijo, que le hizo valiente y triste antes de cumplir los dos años, luego el desesperado intento del negocio que nos birló ahorros y estabilidad; sobrevinieron desencuentros familiares inesperados; y últimamente, en este paisaje de sorprendente y eternamente renovada escualidez, parece que toca de nuevo el turno, tan previsible y aburrido como el fútbol, de la enfermedad. Claro que ésta de ahora no es más que una vulgar gripe de andar estornudando por casa, y confieso que me encantó anoche sudar la gota gorda durante unas horas, con esos sueños inquietos y esas sábanas caladísimas que tan bien recordaban los de la vacuna del tifus - qué quieren que les diga, tener fiebre me entusiasma, pues es el único momento en que uno puede realmente abrigarse en este país sin sentirse idiota, además de que te vuelves como niño (mi niñez fue puras fiebres, por lo visto) - pero no me refiero principalmente a esta enfermedad, sino a todas las demás. Y es que ser viejo es otra cosa. De joven, las enfermedades se suceden, con largos veranos en medio, tanto que te olvidas de ellas, pero de viejo, ya las acumulas de manera polígama. Pasados los 45, olvídate de recuperarte de ninguna: se instalan en tu vida de forma permanente. Las gripes no tanto, pero las otras sí. He perdido la cuenta de las que ahora arrastro. Hace unos meses hubiera dicho, bromeando, bueno, por lo menos tengo las rodillas sanas. Ahora, ni eso. A veces tengo la fantasía de algún día encontrar a un médico de esos míticos de película prohibida a quien le sobrara tiempo, y que no tuviera nada mejor que hacer que ponerse a catalogar todas mis dolencias e idear un tratamiento que, holísticamente o no, las incluiría a todas, en una especie de orgía de curación en la que yo (muy importante) estuviera estirado todo el rato sobre una mesa de mármol en plan Exhibit A, en gozoso contacto con mi lado femenino. A veces, cojeando por la carretera tras el bus, me pongo a pensar en lo maravilloso que es este mundo en que algunas personas todavía, a pesar de todo, consiguen sentirse importantes, y me pregunto si alguna vez me habré sentido así. Tal vez. Ya no me acuerdo. Tengo el don de la mala memoria, que es lo único que hace falta para que nunca te deprimas; no recordar nada, y disponer de un poco de oxígeno mental así sea con mal olor, lo justo, y andando. Pero a veces como que intuyo que otro mundo es posible.

Lo que pasa es que no te dejan salir hasta que no hayas descrito la jaula a conciencia, sin despreciar detalle.

A falta de lluvia, no obstante, mocos. Los míos algo de semen imberbe evocan, y algo de Camembert derrotado. Y un sabor que demuestra una rica vida interior, tan rica y punzante que me deja boquiabierto al acercarme al retrete-escupidero. Estas gripes también te tornan en poesía profunda palabras como maxilofacial. Te hacen pensar que un simple rostro puede estar lleno de cavernas secretas con sendas comunidades de diminutos cristianos perseguidos, dedicados a la producción artesanal subterránea de mocosidad de calidad superior (en venta en la tienda de la salida: imprescindible tu Virgen negra). Eso, cuando no están dibujando grafitos en tu tabique nasal.

Y uno se duerme tiritando y sueña con Titan, esa luna de Saturno, con su atmósfera de nitrógeno y metano y su temperatura hiperescocesa, y de todos esos presuntos seres vivos que pueblan el paisaje, seres tan exhaladores de metano como un discurso presidencial, y de cómo se sentirán viendo esa cosa enorme anillada acaparando eternamente su cielo, y uno se pone a escudriñar el paisaje y he aquí que hay mocos, estalagmitas de mocosidad por doquier, snot everywhere. Parece ser que sin mocos no hay siquiera lunas posibles.